Diagnóstico por tramos
Inventario de veredas rotas, discontinuas, invadidas o inexistentes, priorizando colegios, centros de salud, mercados y paraderos.
Caminar por Ate debe ser seguro para niños, adultos mayores, personas con discapacidad y cualquier vecino. La accesibilidad no es un adorno: es una condición básica de una ciudad digna.
Inventario de veredas rotas, discontinuas, invadidas o inexistentes, priorizando colegios, centros de salud, mercados y paraderos.
Rampas con pendientes, anchos, superficies y encuentros adecuados, evitando soluciones improvisadas que generan nuevos riesgos.
Conexión peatonal sin interrupciones entre viviendas, servicios, transporte público y espacios comunitarios.
Señalización visible, rebajes de vereda, refugios peatonales y control de velocidad en puntos de mayor riesgo.
Retiro progresivo de elementos que bloquean el paso y control de ocupaciones indebidas, respetando procedimientos y derechos.
Atención por niveles de urgencia, registro de reparaciones y seguimiento público para evitar que el deterioro vuelva a acumularse.